El Agility y el Sheltie
Las pruebas de agility nacieron en Reino Unido a finales de los años 70 y se inspiraron las competiciones de hípica. El perro debe superar una serie de obstáculos en el menor tiempo posible y guiado por su dueño, que en ningún momento podrá tocar al perro ni llevar nada en sus manos.
El trazado del recorrido es nuevo en cada prueba y sólo lo conoce el juez hasta el momento de montar la pista. Un número al pie de cada obstáculo indica el recorrido y el sentido en que debe realizarse. El trazado del recorrido debe ser memorizado por el guía del perro en lo que se denomina tiempo de reconocimiento (7 minutos).
El objetivo o finalidad de estas pruebas consiste manteniendo el control del perro durante el recorrido para que lo realice en el menor tiempo posible y con la menor penalización.
Las penalizaciones pueden ser de tres tipos: Faltas, rehuses y de tiempo.
Faltas: el perro derriba o tira un palo del salto o no toca una zona de contacto (Zonas pintadas de otro color en las subidas y bajadas de empalizada, pasarela y balancín).
Rehúses: el perro llega hasta el obstáculo pero en el último momento no lo realiza o se queda parado delante de él.
De tiempo: Se computa un punto por cada segundo que supera del TRM (Tiempo de Recorrido Máximo) y que determina el juez.
Existen tres categorías por altura del perro. S (small) M (Medium) y L (Large) o Mini, Midi y Estándar.
Una vez explicado de manera simple en qué consiste esto del agility podemos hablar con propiedad de porqué el sheltie es una raza óptima en esta disciplina deportiva.
El sheltie es un perro de tamaño pequeño/mediano de entre 6 u 8 kg y que se reparte entre las categorías mini (S) y midi (M). Las estadísticas de las razas que saltaron en el último mundial 2017 en la República Checa son clarificadoras en este sentido.
El sheltie es un perro ligero y su físico le permite retorcerse y recortar en cada salto del recorrido, desarrollando una velocidad explosiva en pista Si a esto le sumamos que es un perro altamente entrenable y dispuesto a trabajar, no es de extrañar que casi el 50% de los perros minis y midis fueran shetland.
El sheltie es un perro ligero y su físico le permite retorcerse y recortar en cada salto del recorrido, desarrollando una velocidad explosiva en pista Si a esto le sumamos que es un perro altamente entrenable y dispuesto a trabajar, no es de extrañar que casi el 50% de los perros minis y midis fueran shetland.


